¿Cómo aliviar las náuseas durante el embarazo?

Más allá de que sea una etapa bonita, el embarazo tiene sus molestias, una de las cuales son las náuseas. Muchos se preguntan si estas tendrán una cura, y de arranque te decimos que no, no hay un remedio mágico. Sin embargo, sí hay consejos que te ayudan a aliviar este malestar.

Estos consejos, más que nada, son dietéticos. Lo primero que debemos decir es que, si estás embarazada y sientes náuseas, sigue comiendo. Muchas piensas que al ingerir menos alimentos se sentirán mejor, lo cual es un error.

Eso sí, hay que comer con mucha tranquilidad, masticando de forma correcta. No porque una está embarazada debe comer por dos. No es necesario llenarse. Sabrás cuándo decir basta si observas tu organismo. Planifica bien tus horas para tomar los alimentos.

Algo que te puede ayudar contra las náuseas son los alimentos fríos, como agua de frutas, helados, zumos o cremas de verduras. Estos ayudan a calmar el estómago, así que son perfectos aliados durante el embarazo.

Por el contrario, debemos evitar los alimentos pesado, ultraprocesados y preparaciones muy sofisticadas. Lo debemos hacer, sobre todo, durante los días que hace mucho calor, que es cuando nos sentimos más pesadas.

Para terminar, si estás embarazada no comas algo cuyo olor sea desagradable. Y, del mismo modo, revisa qué nutrientes te aportan los alimentos. También es importante que te hidrates. Eso también atenúa las náuseas.

5 cosas que debes hacer más a menudo para verte hermosa

¿Quieres lucir siempre linda? María Pía de ‘Madre, Amiga, Mujer’ tiene para ti una lista con 5 tips que no puedes dejar de poner en práctica este año.

Haz deporte. 20 minutos de ejercicio diario mantendrá tu buena salud y te ayudará a bajar de peso.

Limpia tu cutis. Luce un rostro libre de toxinas y siempre lindo con mascarillas caseras, además de ser 100% naturales, son facilísimas de preparar.

Ponle atención a tu cabello Realízate un tratamiento capilar cada 2 o 3 meses. El cabello al igual que el rostro necesita ser cuidado.

Sigue una dieta balanceada Visita a un nutricionista y empieza a comer sano, esto te ayudará a mantenerte sano y en forma.

Hidrata tu piel siempre El agua es vida y no debe faltar en tu dieta diaria. Bebe como mínimo 2 litros de agua al adía.

Factores neuroendocrinos de la conducta sexual

Numerosos experimentos han demostrado que el principal centro regulador de la CS es el hipotálamo. En la región preóptica hipotalámica, se produce un decapéptido, la GRH (Hormona liberadora de gonadotropinas), que actúa sobre la hipófisis anterior controlando la secreción de LH (hormona luteinizante) y FSH (hormona estimuladora de los folículos). Estas hormonas hipofisarias, a su vez, controlan la secreción de las hormonas esteroideas gonadales (tetosterona, esrtrogenos y progesterona). Las estructuras mencionadas constituyen el eje H-H-G, el cual está asistido por sistemas de retroalimentación negativa.

Por otra parte, la gran GRH, a través de las neuronas tuberoinfundibulares, actúa también en otras áreas, dentro y fuera del hipotálamo, donde, a través del sistema aminérgico, podría modular los rendimientos sexuales directa o indirectamente.

Se ha postulado que el paleocircuito, formado por área septal, amígdala, hipocampo e hipotálamo, y el neocircuito, formado por núcleos talámicos anteriores que conectan, por una parte, con el cíngulo y el hipotálamo, y, por otra, con el núcleo dorsomedial del tálamo y, desde aquí, con el córtex orbitofrontal y prefrontal (MacLean, 1949), podrían estar involucrados en la regulación de la CS. Ambos circuitos, a su vez, están estrechamente conectados entre sí, a través del fascículo precerebral medio, que incluye los principales centros responsables de los sistemas cerebrales de recompensa y castigo (Olds y Milner, 1954). Así pues, con el avance de las investigaciones neurofisiológicas se ha visto que el hipotálamo está integrado en un sistema mucho más complejo, en el que intervienen las ánimas y una extensa red de interacciones neuronales.

Corte transversal del encéfalo

La principal hormona sexual, en ambos sexos, es la testosterona. En el caso del varón, se sabe que son precisos niveles adecuados de testosterona para que exista un interés sexual y se produzca la eyaculación. En cambio, su influencia en el mecanismo de la erección no está tan clara. Las erecciones que tienen lugar durante el sueño parecen ser andrógeno-de-pendientes, a diferencia de lo que ocurre en las que se producen en estado de vigilia, en respuesta a un estímulo sexual.